Todos los edificios históricos de la antigua cárcel de Carabanchel han sido reducidos a polvo.

Permanece todavía en pie el pabellón del antiguo Hospital Penitenciario, actualmente destinado a Centro de Internamiento de Extranjeros (C.I.E.), en el que se priva de libertad, de nuevo hoy, a inocentes que no han cometido delito alguno: los inmigrantes sin papeles.

Por ello, nuestra Plataforma, en coherencia con su planteamiento y tras la desaparición del resto de los edificios, exige al Gobierno que destine esta dependencia para el Centro de la Memoria que solicitamos.

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domingo, 26 de octubre de 2008

Manifestación y ocupación pacífica de la cárcel de Carabanchel

Más de 500 personas han realizado una manifestación reivindicando que una parte de la cárcel de Carabanchel se conserve como espacio para la memoria histórica.
Al finalizar la manifestación se ha leído un comunicado, que se adjunta más abajo, y unas 300 personas han entrado al recinto de la antigua prisón, donde se realizan las obras de demolición, y han permanecido durante casi una hora, abandonando posteriormente el recinto de una manera pacífica. Los vecinos han podido comprobar las irregularidades que se están cometiendo en las obras de demolición, y que continúa la presencia de personas viviendo en las dependencias de la antigua prisión.



La lucha por la creación de un centro para la paz y la memoria en la cárcel de Carabanchel continuará mientras quede en pie alguna de sus dependencias


La cúpula de la cárcel de Carabanchel se ha convertido en un símbolo de la lucha por la memoria de lo que fue la represión del régimen cruel y fascista de Franco, y del recuerdo de los cientos de miles de víctimas que lucharon por la libertad y la justicia social.

Paradojas de la historia, esta cúpula ha cambiado por completo su significado: De ser el centro de vigilancia de los presos que abarrotaban la cárcel, se ha convertido en el centro de las miradas de la población y opinión pública española e incluso mundial, y una prueba simbólica de la voluntad para respetar la memoria histórica de nuestro país.

33 años después de la muerte del dictador, todavía quedan numerosos símbolos de ostentación del régimen franquista y de sus asesinos, en placas en iglesias, centros públicos y calles de toda la geografía española. Pero los herederos políticos y económicos de aquel régimen, algunos de cuyos protagonistas permanecen aún en diversas instancias del estado, se niegan a que permanezcan signos de lo que fue la verdadera cara del franquismo, la represión y el exterminio de cuantos luchaban por la justicia, defendían otras ideas o simplemente reclamaban su libertad sexual.

Los vecinos de Latina y Carabanchel llevan 15 años luchando para que todos los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel sean destinados para dotaciones sociales, en particular un hospital público de referencia, y que no se especule con ellos. Pero los sucesivos gobiernos del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid y en el gobierno de la nación han estado negando sistemáticamente esta reivindicación vecinal durante 12 años. Resulta patético que algunos portavoces municipales de ese partido pretendan confundir a la opinión pública diciendo que la reivindicación del centro por la memoria en la cúpula, retrasaba la construcción del hospital. Que expliquen el Sr. Aznar, Rajoy, o Álvarez del Manzano lo que hicieron cuando ejercieron sus responsabilidades de gobierno. Y que diga también el actual alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón, si propuso la construcción de un hospital en estos terrenos durante los 8 años de mandato en la Comunidad de Madrid y en los 3 primeros al frente del Ayuntamiento. Por lo tanto que no pretendan engañar.

Los vecinos de Latina y Carabanchel han conseguido, gracias a la lucha, el hospital que querían, aunque es necesario que sea mayor y de gestión pública total. Y la lucha continua para que el resto del terreno se dedique a los equipamientos sociales que tanto necesitan estos barrios, y que no se especule con el suelo con la construcción de pisos. Los vecinos y asociaciones que han protagonizado esta lucha, son los que también defienden que en una parte de la antigua cárcel se construya un centro por la paz y la memoria de las víctimas de la represión franquista, para que las futuras generaciones conozcan la historia y así nunca más vuelva a repetirse.

Y a esta petición se han sumado de manera entusiasta otras asociaciones de ex-presos políticos y sociales, asociaciones en defensa de la memoria histórica, sindicatos y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. Y ha sido apoyado por multitud de personas de diversos ámbitos de la vida cultural y social, y por instituciones como la del Defensor del Pueblo o el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Los numerosos apoyos recibidos y la movilizaciones realizadas avalan estos apoyos.

Pero el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha sido insensible a esta petición, que además es similar a la defendida por el PSOE en la campaña electoral por el hoy ministro Miguel Sebastián. Ha preferido despreciar la memoria de las víctimas, y plegarse a las presiones de los herederos de los verdugos, de los que quieren hacernos olvidar la historia. Rubalcaba y Gallardón se comprometieron a desarrollar una operación especulativa con los terrenos, a través de un protocolo de intenciones, que dejaba abierta la posible modificación. Pero, a pesar de que el mantenimiento de la cúpula supone menos de un 1% del suelo, el gobierno ha cedido finalmente a las presiones del alcalde de Madrid, y en este fin de semana, a los ojos de todo el mundo, ha comenzado, de manera vergonzante y precipitada, incluso con severos riesgos laborales, la demolición de este símbolo de la memoria histórica. El Gobierno está enterrando su dignidad histórica precisamente entre los escombros de esta cúpula, y la historia será muy severa con ellos.

Pero no por ello vamos a dejar de pelear por la dignidad y la memoria de los luchadores por la libertad y la justicia social. Todavía quedan en pie muchos edificios de este emblemático centro penitenciario. Y mientras haya un lugar donde albergar el centro de la memoria que defendemos, vamos a intentarlo. Estamos abiertos a que se nos haga alguna propuesta de ubicación en alguna galería o pabellón, que también conservan carga simbólica. El Gobierno, una vez más, tiene en sus manos esta responsabilidad. No admitimos otras fórmulas descafeinadas, como centro de estudios o similares, puesto que lo que tiene que quedar en pie es algún elemento histórico de la represión, como así lo han hecho otros países que han tenido gobiernos más sensibles y dignos que el nuestro en esta materia de la memoria histórica. Esta es nuestra exigencia, y por ella seguiremos luchando hasta el final.

A todas las personas que hoy estáis aquí, a las que han participado en esta lucha que ha adquirido tanta trascendencia, y que ha colocado a Madrid de nuevo a la cabeza de la resistencia frente al fascismo, nuestra más sincera enhorabuena, porque hemos cumplido con nuestra obligación histórica, y finalmente venceremos.

3 comentarios:

roberto dijo...

rubalcaba esta no es la cúpula del GAL

roberto dijo...

A RUBALCABA LE GUSTABA MAS LA CÚPULA DEL GAL

Linea36 dijo...

desde el blog de linea36 queremos dar nuestro apoyo la plataforma para que no se eche por tierra y quede en el olvido el sufirmiento de muchas personas

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