Todos los edificios históricos de la antigua cárcel de Carabanchel han sido reducidos a polvo.

Permanece todavía en pie el pabellón del antiguo Hospital Penitenciario, actualmente destinado a Centro de Internamiento de Extranjeros (C.I.E.), en el que se priva de libertad, de nuevo hoy, a inocentes que no han cometido delito alguno: los inmigrantes sin papeles.

Por ello, nuestra Plataforma, en coherencia con su planteamiento y tras la desaparición del resto de los edificios, exige al Gobierno que destine esta dependencia para el Centro de la Memoria que solicitamos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Arbeit macht frei



Conmoción.

Informativos de todo el mundo se están haciendo eco de la noticia del robo del letrero que, hasta la noche del pasado 18 de diciembre, presidía la entrada principal del Campo de Concentración de Auschwitz, en el sur de Polonia.

Desde nuestra modesta asociación, lamentamos este atentando contra la Historia y esperamos la pronta recuperación de este elemento tan simbólico, ícono de este lugar, Patrimonio de la Humanidad desde 1979.

También queremos reflexionar sobre la respuesta oficial de los dos países más directamente implicados en la historia de Auschwitz. Polonia y Alemania han respondido inmediatamente a la ofensa, destinando numerosos policías a la investigación, ofreciendo recompensas por cualquier información y realizando exhaustivos controles fronterizos para evitar la desaparición del letrero.

Estas iniciativas para intentar recuperar este símbolo se corresponden con la política de conservación que mantienen estos dos países respecto de su Memoria Histórica. Ya desde 1947, Auschwitz es un museo mantenido y administrado por el Ministerio de Cultura de Polonia y, como ejemplo, la semana pasada, Alemania se había comprometido a conceder una ayuda de 60 millones de euros para la conservación del campo.

Otra muestra clara es el comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán: «Alemania, consciente de su responsabilidad histórica, apoya la conservación de Auschwitz como museo y lugar de recuerdo de las víctimas del nazismo». Toda una declaración de intenciones por parte de un país que considera que su vergonzoso pasado debe ser recordado y conocido.

Por supuesto que Auschwitz no es Carabanchel, pero resulta muy significativo comprobar el diferente tratamiento que de la historia reciente hacen gobiernos de derechas (Polonia y Alemania son dirigidas por partidos claramente "conservadores") y el gobierno español, autocalificado como "progresista".

Mientras los dirigentes centroeuropeos consideran una profanación el robo de una pequeña parte de su patrimonio histórico, el expolio de Carabanchel continua llenando de satisfacción a nuestros políticos.

Nota: La silueta de la reja, superpuesta a la Cárcel de Carabanchel, pertenece al campo de concentración de Sachsenhausen, en las cercanías de Berlín, conservado igualmente como Museo.

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