Todos los edificios históricos de la antigua cárcel de Carabanchel han sido reducidos a polvo.

Permanece todavía en pie el pabellón del antiguo Hospital Penitenciario, actualmente destinado a Centro de Internamiento de Extranjeros (C.I.E.), en el que se priva de libertad, de nuevo hoy, a inocentes que no han cometido delito alguno: los inmigrantes sin papeles.

Por ello, nuestra Plataforma, en coherencia con su planteamiento y tras la desaparición del resto de los edificios, exige al Gobierno que destine esta dependencia para el Centro de la Memoria que solicitamos.

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miércoles, 29 de octubre de 2008

La Plataforma envía una nueva carta al Presidente del Gobierno

La Plataforma por un Centro por la Paz y la Memoria en la antigua cárcel de Carabanchel, que ha protagonizado diversos actos a lo largo de los últimos meses solicitando la creación del citado centro, ha reiterado su petición al Presidente del Gobierno por medio de una carta abierta.
En ella le recuerdan “las instituciones y personalidades que han apoyado esta petición, como el Defensor del Pueblo, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid y voces relevantes incluso de su propio partido”.

Exponen las “esperanzas ciertas de que su Gobierno tuviera la sensibilidad suficiente para atender una demanda que es de justicia hacia las víctimas de la represión franquista”, y la decepción causada al ver cómo “la cúpula central, fue demolida el pasado fin de semana de manera vergonzante y precipitada, alegando algo tan absurdo, en pleno siglo XXI, como que estaba en ruinas”. “Desde aquella noche”, continua el escrito “son muchas las personas que pensamos que la dignidad de este Gobierno, en los asuntos de memoria histórica, estaba siendo enterrada también bajo los cascotes de la cúpula”.

Le recuerdan que “todavía tiene una oportunidad para enmendar este tremendo error histórico, pues quedan en pie elementos importantes de esta prisión” para albergar un centro que “incluso fue propuesto por Vd. mismo y su partido en las elecciones municipales y autonómicas de 2007. Si otros países que sufrieron dictaduras mantuvieron alguno de los edificios de exterminio, ¿por qué no ocurre lo mismo en España, que padeció una de las más largas y crueles? Y mientras tanto, tenemos que seguir soportando la humillación de ver el Valle de los Caídos y otros símbolos de la ostentación de aquel régimen criminal en las fachadas de iglesias, centros públicos y muchas calles de nuestras ciudades.”

Tras rechazar las excusas técnicas que se pusieron por Instituciones Penitenciarias, le recuerdan que “sólo los cobardes, o quienes no tienen argumentos, son los que actúan de noche, aunque en este caso la fechoría ha podido ser observada en directo por toda España.”

Finaliza el escrito mostrando disposición a recibir alguna propuesta en firme “de su gobierno para que su dignidad no quede definitivamente enterrada entre los escombros de la antigua prisión, convertida en una gran fosa común donde se pretende enterrar de nuevo la memoria histórica de este país.”

domingo, 26 de octubre de 2008

Manifestación y ocupación pacífica de la cárcel de Carabanchel

Más de 500 personas han realizado una manifestación reivindicando que una parte de la cárcel de Carabanchel se conserve como espacio para la memoria histórica.
Al finalizar la manifestación se ha leído un comunicado, que se adjunta más abajo, y unas 300 personas han entrado al recinto de la antigua prisón, donde se realizan las obras de demolición, y han permanecido durante casi una hora, abandonando posteriormente el recinto de una manera pacífica. Los vecinos han podido comprobar las irregularidades que se están cometiendo en las obras de demolición, y que continúa la presencia de personas viviendo en las dependencias de la antigua prisión.



La lucha por la creación de un centro para la paz y la memoria en la cárcel de Carabanchel continuará mientras quede en pie alguna de sus dependencias


La cúpula de la cárcel de Carabanchel se ha convertido en un símbolo de la lucha por la memoria de lo que fue la represión del régimen cruel y fascista de Franco, y del recuerdo de los cientos de miles de víctimas que lucharon por la libertad y la justicia social.

Paradojas de la historia, esta cúpula ha cambiado por completo su significado: De ser el centro de vigilancia de los presos que abarrotaban la cárcel, se ha convertido en el centro de las miradas de la población y opinión pública española e incluso mundial, y una prueba simbólica de la voluntad para respetar la memoria histórica de nuestro país.

33 años después de la muerte del dictador, todavía quedan numerosos símbolos de ostentación del régimen franquista y de sus asesinos, en placas en iglesias, centros públicos y calles de toda la geografía española. Pero los herederos políticos y económicos de aquel régimen, algunos de cuyos protagonistas permanecen aún en diversas instancias del estado, se niegan a que permanezcan signos de lo que fue la verdadera cara del franquismo, la represión y el exterminio de cuantos luchaban por la justicia, defendían otras ideas o simplemente reclamaban su libertad sexual.

Los vecinos de Latina y Carabanchel llevan 15 años luchando para que todos los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel sean destinados para dotaciones sociales, en particular un hospital público de referencia, y que no se especule con ellos. Pero los sucesivos gobiernos del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid y en el gobierno de la nación han estado negando sistemáticamente esta reivindicación vecinal durante 12 años. Resulta patético que algunos portavoces municipales de ese partido pretendan confundir a la opinión pública diciendo que la reivindicación del centro por la memoria en la cúpula, retrasaba la construcción del hospital. Que expliquen el Sr. Aznar, Rajoy, o Álvarez del Manzano lo que hicieron cuando ejercieron sus responsabilidades de gobierno. Y que diga también el actual alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón, si propuso la construcción de un hospital en estos terrenos durante los 8 años de mandato en la Comunidad de Madrid y en los 3 primeros al frente del Ayuntamiento. Por lo tanto que no pretendan engañar.

Los vecinos de Latina y Carabanchel han conseguido, gracias a la lucha, el hospital que querían, aunque es necesario que sea mayor y de gestión pública total. Y la lucha continua para que el resto del terreno se dedique a los equipamientos sociales que tanto necesitan estos barrios, y que no se especule con el suelo con la construcción de pisos. Los vecinos y asociaciones que han protagonizado esta lucha, son los que también defienden que en una parte de la antigua cárcel se construya un centro por la paz y la memoria de las víctimas de la represión franquista, para que las futuras generaciones conozcan la historia y así nunca más vuelva a repetirse.

Y a esta petición se han sumado de manera entusiasta otras asociaciones de ex-presos políticos y sociales, asociaciones en defensa de la memoria histórica, sindicatos y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. Y ha sido apoyado por multitud de personas de diversos ámbitos de la vida cultural y social, y por instituciones como la del Defensor del Pueblo o el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Los numerosos apoyos recibidos y la movilizaciones realizadas avalan estos apoyos.

Pero el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha sido insensible a esta petición, que además es similar a la defendida por el PSOE en la campaña electoral por el hoy ministro Miguel Sebastián. Ha preferido despreciar la memoria de las víctimas, y plegarse a las presiones de los herederos de los verdugos, de los que quieren hacernos olvidar la historia. Rubalcaba y Gallardón se comprometieron a desarrollar una operación especulativa con los terrenos, a través de un protocolo de intenciones, que dejaba abierta la posible modificación. Pero, a pesar de que el mantenimiento de la cúpula supone menos de un 1% del suelo, el gobierno ha cedido finalmente a las presiones del alcalde de Madrid, y en este fin de semana, a los ojos de todo el mundo, ha comenzado, de manera vergonzante y precipitada, incluso con severos riesgos laborales, la demolición de este símbolo de la memoria histórica. El Gobierno está enterrando su dignidad histórica precisamente entre los escombros de esta cúpula, y la historia será muy severa con ellos.

Pero no por ello vamos a dejar de pelear por la dignidad y la memoria de los luchadores por la libertad y la justicia social. Todavía quedan en pie muchos edificios de este emblemático centro penitenciario. Y mientras haya un lugar donde albergar el centro de la memoria que defendemos, vamos a intentarlo. Estamos abiertos a que se nos haga alguna propuesta de ubicación en alguna galería o pabellón, que también conservan carga simbólica. El Gobierno, una vez más, tiene en sus manos esta responsabilidad. No admitimos otras fórmulas descafeinadas, como centro de estudios o similares, puesto que lo que tiene que quedar en pie es algún elemento histórico de la represión, como así lo han hecho otros países que han tenido gobiernos más sensibles y dignos que el nuestro en esta materia de la memoria histórica. Esta es nuestra exigencia, y por ella seguiremos luchando hasta el final.

A todas las personas que hoy estáis aquí, a las que han participado en esta lucha que ha adquirido tanta trascendencia, y que ha colocado a Madrid de nuevo a la cabeza de la resistencia frente al fascismo, nuestra más sincera enhorabuena, porque hemos cumplido con nuestra obligación histórica, y finalmente venceremos.

Instituciones Penitenciarias vuelve a ocultar la verdad al decir que el derrumbe del sábado estaba controlado

sábado, 25 de octubre de 2008

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La lucha continúa a pesar del derribo de la cúpula de la cárcel de Carabanchel

Otra vez de noche, como no puede ser de otra manera cuando un gobierno que se pliega a los que quieren enterrar la memoria actúa de forma cobarde, cometiendo un grave atropello histórico, ha comenzado la demolición de la cúpula. El derribo se podría haber iniciado desde múltiples puntos, pero en apenas dos días han intentado derribar el elemento simbólico de la cárcel más importante de la represión franquista en este país. El objetivo está claro, acallar las voces que desde distintos sectores de la sociedad se han pronunciado en contra de la decisión.

Pero el tiro tampoco le salió bien al gobierno en esta ocasión. A las once y diez de la noche, dos horas después del inicio del ataque a la cúpula, una viga transversal golpeó a la máquina que realizaba los trabajos. Saltaron chispas y un gran estruendo anunciaba que el enorme brazo que destrozaba a dentelladas la memoria de Carabanchel, se venía abajo. Se escucharon sirenas de ambulancia, que presagiaban que nada bueno había ocurrido en el interior de la prisión, lo que no resultaría complicado dadas las lamentables condiciones de seguridad de los trabajos que se veían agravadas por la oscuridad de la noche.

El resultado será que con la luz del día quedará a la vista del mundo entero que la cúpula de Carabanchel aguanta, que no sólo no estaba en ruinas, sino que puede soportar los ataques de la maquinaria que durante dos horas la estuvo intentando destrozar. Las vergüenzas de un gobierno que prefirió especular y hacer pisos a recordar la memoria de todos los que sufrieron la represión por el simple hecho de oponerse a la dictadura, quedarán al descubierto para aquellos que todavía le otorgaban un mínimo de credibilidad.

Por la mañana, el PP se frotará las manos al ver como día tras día el Ministerio del Interior se enfanga más en su absurda lucha contra la historia. Ellos, que siguen sin condenar el levantamiento militar y que durante ocho años se opusieron a la construcción de un hospital en Carabanchel, sacarán todo el rendimiento político a las prisas del gobierno, que tan sólo obtendrá los beneficios de las plusvalías y cargará para siempre con el peso de ser el responsable de derrumbar la memoria de la prisión.

La Plataforma por un centro para la paz y la memoria en la cárcel de Carabanchel continuará la lucha. No será posible en la cúpula, pero seguiremos exigiendo que se salve una parte de la cárcel de Carabanchel para la memoria, que no se especule con el suelo y que todos los terrenos se dediquen para equipamientos sociales y un hospital público con capacidad de atender a los vecinos de Latina y Carabanchel. Existen otros elementos simbólicos importantes, como la fachada principal o el antiguo hospital psiquiátrico, que podrían perfectamente ser habilitados para ubicar el centro para la paz y la memoria que venimos reclamando.

Por ello, no sólo continuaremos con la acampada que desde las seis de la tarde del viernes se mantiene en el parque anexo al edificio, sino que durante todo el fin de semana se están programando diferentes actividades históricas y culturales para que todo el mundo conozca lo que supuso la cárcel y los planes de futuro. También se espera la visita de históricos ex presos, de personas relacionadas con el mundo de la cultura, la universidad y el sindicalismo. Las actividades culminarán el domingo con una concentración a las 12 de la mañana en la puerta principal de la antigua cárcel de Carabanchel.

Han ido directamente a por la cúpula


LA VERGÜENZA LLEVADA A LA MÁXIMA EXPRESIÓN: Han comenzado a derribar la cúpula

URGENTE, URGENTE, URGENTE: Ya no hay ningula polémica.
Ha quedado clara la nula intención de dialogo de los que tenían en su mano la posible conservación de la cúpula y ha quedado aún más claras sus intenciones: En cuanto la maquinaria ha empezado a funcionar, en dos días, HAN IDO DIRECTAMENTE A DEMOLER LA CÚPULA.

Primero han demolido las alas oeste de las "galerías de mujeres" y han ido directamente a derribar la galería número 6 (orientación sur). Pensábamos al anochecer que detendrían los trabajos, pero la sorpresa ha sido enorme (e indignante) cuando han atacado la estructura de cúpula. Han movido la enorme máquina que durante estos días había permanecido inactiva y, con un largo brazo rematado un una enorme pinza, han abierto un gajo en el techo de la cúpula. Han mantenido los pilares que se encontraban en los laterales de la galería ya desparecida y han cortado una enorme viga que, en la parte alta de la circunferencia sujetaba la estructura, TODO ESTO DE NOCHE CERRADA.

Ya se ha acabado la polémica: todo un acto impropio de un país que se dice democrático.

viernes, 24 de octubre de 2008

jueves, 23 de octubre de 2008

La Plataforma convoca una acampada en la cárcel de Carabanchel

La Plataforma por un centro para la paz y la memoria en la cárcel de Carabanchel ha convocado una acampada a partir de este viernes 24 a las 18 horas en el parque anexo a la antigua prisión para impedir que se derribe la cúpula central.

A lo largo del fin de semana está prevista la asistencia de diferentes ex presos y personajes relevantes del mundo de la cultura y el sindicalismo, e incluso el sábado a las 12:30 horas el eurodiputado Willy Meyer ha manifestado su intención de entrar en el interior del edificio para comprobar el estado de los trabajos.

En la mañana de hoy la Plataforma ha informado al Juez Garzón, que incluyó una solicitud de información sobre el derribo de la cárcel en su auto del pasado 16 de octubre sobre las diligencias previas del procedimiento por el que investiga los crímenes de la dictadura, sobre el inicio de las obras de derribo que comenzaron el pasado martes. A juzgar por el ritmo de las obras, parece que Instituciones Penitenciarias tiene la intención de enterrar lo antes posible la historia del sufrimiento que representó la dictadura y quiere hacer callar las múltiples voces que se han levantado contra esta barbaridad histórica.

El objetivo de la Plataforma es mantener la cúpula y aquellos elementos de la estructura central que aseguren la construcción de un centro para la paz y la memoria que sirva para recordar la represión que sufrieron miles de personas por el simple hecho de oponerse a la dictadura franquista, con el objetivo de no olvidar la historia para que no vuelva a repetirse. Este objetivo requiere un espacio físico que no se puede sustituir por una placa, un monumento o una mención en las calles de la nueva urbanización como quiere el Ministerio del Interior.

Pero además, la Plataforma se opone a que se especule con el terreno a través de la construcción de 650 pisos, y comparte las reivindicaciones vecinales que solicitan que todos los terrenos se dediquen a equipamientos sociales, y especialmente un hospital público, actuaciones totalmente compatibles con el mantenimiento de la cúpula y el espacio para la memoria que proponemos.