Todos los edificios históricos de la antigua cárcel de Carabanchel han sido reducidos a polvo.

Permanece todavía en pie el pabellón del antiguo Hospital Penitenciario, actualmente destinado a Centro de Internamiento de Extranjeros (C.I.E.), en el que se priva de libertad, de nuevo hoy, a inocentes que no han cometido delito alguno: los inmigrantes sin papeles.

Por ello, nuestra Plataforma, en coherencia con su planteamiento y tras la desaparición del resto de los edificios, exige al Gobierno que destine esta dependencia para el Centro de la Memoria que solicitamos.

lunes, 30 de marzo de 2015

"Esto sí es un ladrillo"

Hace algo más de nueve meses, recibimos un correo electrónico en el que nos anunciaban una iniciativa artística que Marisa Maza iba a llevar a cabo vinculada con la memoria de la cárcel de Carabanchel.

Marisa Maza es una reconocida creadora de arte visual con una amplia trayectoria internacional que trabaja habitualmente en el campo del vídeo y de la fotografía. A pesar de residir en Alemania, por lazos familiares, tiene una relación muy estrecha con uno de los presos más emblemáticos de la penitenciaría madrileña: Marcelino Camacho. 

Cuando nos explicaron qué fue lo que impulsó la génesis de su nuevo trabajo, no dábamos crédito a lo que nos contaba: La exposición que podéis ver estos días en Madrid se inspira en un sorprendente envío que, poco después de fallecer Marcelino Camacho, recibe su viuda, Josefina Samper, en su domicilio. 

Se trataba de una esmerada caja, en cuyo exterior aparecen diversas imágenes del complejo penitenciario madrileño. En su interior, cuidadosamente protegido, un desgastado ladrillo en el que han pegado una pequeña placa dorada, con la leyenda: "Prisión de Carabanchel, 1944-2008".


Una nota manuscrita adjunta intenta explicar el obsequio: 

"Querida familia: Os envío un
ladrillo de los que guardamos
del viejo Centro de Carabanchel
cuando se procedió a su demolición.
Un abrazo cariñoso para todos vosotros".

El membrete oficial del Ministerio del Interior identifica a la remitente: Mercedes Gallizo, Secretaria General de Instituciones Penitenciarias.

Mientras contemplábamos atónitos la vitrina donde se exhibe el sencillo vestigio de la cárcel de Carabanchel, no podíamos dejar de pensar qué clase de persona es capaz de llevar a cabo un acto así:

¿Cómo se puede tener la desfachatez de escribir "cuando se procedió a su demolición"?, como si ella no hubiera tenido nada que ver con aquel atentado contra la Memoria y el Patrimonio de este país.

¿Acaso no es una falta de respeto hacia la persona de Marcelino Camacho y de tantos represaliados que vieron cómo se arrasaba el espacio que debería haber albergado su reconocimiento y su homenaje, por orden apremiante e intransigente de ella misma?

El resto de "los ladrillos que guardamos del viejo centro de Carabanchel" ¿van a utilizarlos algún día para sujetar la cicatera placa que prometieron, como único memorial, en 2008?

Quede claro que este sentimiento de estupor (de indignación, sería más acertado decir) es compartido con los familiares de Marcelino quienes nos han autorizado a fotografiar la muestra y a publicar nuestra opinión sobre esta ocurrencia que, como decimos, conocíamos hace meses. 

No podía ser de otra manera ya que -esto habría que recordárselo a [poned aquí el adjetivo que más os cuadre porque a nosotros se nos han acabado] Mercedes Gallizo- mostraron su apoyo al mantenimiento de la cúpula de la cárcel, ese magnífico edificio que "se demolió" en octubre de 2008 e incluso Josefina Samper participó en el -hasta ahora- último acto de homenaje en 2014.


Os animamos a visitar la exposición y a reflexionar sobre su contenido. Si os es posible, no os cabreéis demasiado. 

Está distribuida en dos espacios diferentes:

- El ladrillo y varias piezas complementarias se muestran en el Espacio AVAM del Centro de Creación Contemporánea Matadero de Madrid (hasta el 5 de abril) 


- Las impactantes imágenes fotográficas, también obra de Marisa Maza, son exhibidas dentro de la muestra "Cuerpo y Poder" en el Pasaje de la calle Fuencarral, 77, también en la ciudad de Madrid (hasta el 17 de mayo).


Más información:









sábado, 7 de marzo de 2015

¿Es que no tienen una pizca de remordimiento?

Quienes seguís este blog, aunque sea desde hace poco tiempo, sabéis que, a pesar de la total falta de noticias y acontecimientos sobre el presente y el futuro del solar que ocupaba la desaparecida cárcel de Carabanchel, con cierta frecuencia publicamos entradas compartiendo con vosotros informaciones o declaraciones de miembros del partido político que, hace ya seis años y medio, ordenó el arrasamiento total de la prisión.

Informaciones o declaraciones que siempre, por las contradicciones entre lo que ahora "predican" y lo que entonces ejecutaron, constituyen una afrenta para quienes proponíamos el mantenimiento de una pequeña parte del penal como un Espacio de Memoria.
  
Creednos si os decimos que pasamos por alto muchas afirmaciones de cargos  del PSOE que no participaron en aquel disparate; tampoco es que nos haga falta para mantener vivo este blog. Porque quienes sí jugaron un papel destacado en el derribo de los extraordinarios edificios de Carabanchel siguen, en gran parte, teniendo responsabilidades políticas actualmente en esa formación. Y lo más sangrante, ocultando intencionadamente aquellos hechos en los que fueron protagonistas, actúan o se manifiestan de un modo  que ya nos hubiera gustado a nosotros haber tenido como respuesta a nuestras peticiones.

Lógicamente, cuanto mayor fue su responsabilidad en la demolición (y en el desprecio hacia nosotros), mayor es nuestra indignación.

Hoy os traemos un nuevo ejemplo. Quien fue la autoridad responsable más visible de la ruina y destrucción de Carabanchel, Mercedes Gallizo, ha publicado hoy, a través de su cuenta en twitter (@gallizomercedes) una reflexión sobre las barbaridades que los extremistas de ISIS están cometiendo con el patrimonio de los territorios que ocupan en Oriente Medio:

"BORRAR VESTIGIOS DEL PASADO NO ELIMINA LA HISTORIA, SÓLO ES BARBARIE"


Como nos preguntamos en el título de esta publicación, ¿es qué no tiene una pizca de remordimiento por el derribo del histórico conjunto madrileño? ¿acaso no fue también una barbarie lo que ella consumó?


En algo tiene razón: como bien dice, la barbarie no elimina la Historia y ella, Y SU PARTIDO, sin duda, tendrán el lugar que se merecen cuando se escriba la Historia de Carabanchel.