Todos los edificios históricos de la antigua cárcel de Carabanchel han sido reducidos a polvo.

Permanece todavía en pie el pabellón del antiguo Hospital Penitenciario, actualmente destinado a Centro de Internamiento de Extranjeros (C.I.E.), en el que se priva de libertad, de nuevo hoy, a inocentes que no han cometido delito alguno: los inmigrantes sin papeles.

Por ello, nuestra Plataforma, en coherencia con su planteamiento y tras la desaparición del resto de los edificios, exige al Gobierno que destine esta dependencia para el Centro de la Memoria que solicitamos.

sábado, 31 de diciembre de 2011

A cada cerdo le llega su San Martín

Según la sabiduría popular, este conocido refrán indica que no queda impune el comportamiento del malvado, pues, antes o después, quien ha obrado mal recibe su merecido.

Foto: www.heraldo.es

Hoy, el Boletín Oficial del Estado publica, entre las numerosas disposiciones de recortes sociales y la cascada de nuevos nombramientos, el Real Decreto 1954/2011 cuyo texto literal es: 


A propuesta del Ministro del Interior y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 30 de diciembre de 2011, vengo en disponer el cese de doña Mercedes Gallizo Llamas como Secretaria General de Instituciones Penitenciarias, agradeciéndole los servicios prestados. 



Tenemos muy claro que ella no es la responsable máxima del derribo de Carabanchel ni de la vergüenza de su actual estado de abandono, pero quienes nos reunimos con ella aquel 15 de octubre de 2008, nunca olvidaremos su actitud y la de los miembros de su equipo. 



La notoria publicidad que, en los días previos al comienzo de la demolición, cobró la noticia del inmediato derribo y la creciente marea de opinión a favor del mantenimiento de la cúpula de la prisión, obligó a la Secretaria General a aceptar una forzada reunión con miembros de nuestra Plataforma. 

La soberbia y el desprecio con que fuimos tratados sólo se vio superada por el contenido de la famosa carta que nos remitió a los tres días de ese encuentro, en la que pretendió engañarnos y justificar –citando un supuesto informe técnico- la urgente y total destrucción del histórico penal. 

Y, por supuesto, culminó con la orden de dañar la magnífica cúpula a la mayor brevedad posible, saltándose horarios y normas de seguridad, con la finalidad de acallar, de forma radical y antidemocrática, las voces que, desde todos los ámbitos, clamaban por dialogar una posible alternativa.

Ahora que, según parece, doña Mercedes abandona la vida política (no fue candidata en los últimos comicios), coincidimos en el anhelo final del desesperado prisionero del antiguo romance anónimo:


DELE DIOS MAL GALARDÓN



viernes, 2 de diciembre de 2011

"Explicar y no destruir"


Esta construcción almacena sufrimiento y sangre. Por eso, y aunque sólo fuera por eso, es máximamente respetable y debe mantenerse. El itinerario sufrido por quienes la construyeron y la memoria de quienes allí están enterrados no deben borrarse. Es un conjunto que debe explicarse a todos los visitantes.”

El párrafo anterior reproduce exactamente el inicio del apartado 9 de las Conclusiones de la Comisión de Expertos para el futuro del Valle de los Caídos, creada a instancias del Ministerio de la Presidencia el pasado mes de mayo, y que acaban de ser publicadas.


No vamos aquí a opinar sobre el contenido de las recomendaciones emitidas por esa comisión sobre el destino del Valle de los Caídos. Pero sí queremos resaltar la enorme diferencia, en cuanto al esfuerzo de conservación se refiere, que se da a Cuelgamuros respecto de otros espacios, y especialmente a diferencia de la cárcel de Carabanchel.

A lo largo de todo el documento publicado ahora se hacen numerosos razonamientos y sugerencias a favor del mantenimiento intacto del todo el conjunto del Valle, incorporando una parte explicativa de su historia. Su lectura nos causa una enorme irritación a quienes luchamos inútilmente porque se mantuviera un mínimo recuerdo de la prisión madrileña. Porque la mayor parte de esos argumentos que el Ministerio de la Presidencia hace suyos para preservar los edificios de Cuelgamuros, podrían haber sido aplicables a Carabanchel.

Detallaremos los más significativos:

1. Valle de los Caídos, Lugar de Memoria.
Conclusión final
Como consecuencia de todo ello, el Valle de los Caídos es un lugar de notorio valor histórico, el símbolo monumental presente más importante de la Guerra Civil y de la dictadura franquista…
¿Carabanchel no tenía valor histórico? ¿Acaso no era también un símbolo monumental de la dictadura franquista?
  
4. Un conjunto monumental en deterioro creciente. Esta Comisión, tras el minucioso estudio de la documentación relativa al Valle de los Caídos, así como del análisis de la situación material en la que se halla el conjunto monumental, ha podido constatar su grave deterioro. Una situación que se halla bien documentada en el informe elaborado por los técnicos de Patrimonio Nacional donde puede leerse que “las labores de mantenimiento que requiere el conjunto de las edificaciones de carácter tan heterogéneo y extenso son tan cuantiosas que los trabajos de conservación y mantenimiento que hasta ahora han sido posibles, han resultado insuficientes para que el actual estado general sea aceptable. Por dicha razón, para volver las edificaciones a unas correctas condiciones y prolongar su vida útil, se requerirán unas obras por un importe mínimo estimado de más de diez millones de euros” a los que hay que añadir al menos otros tres millones para la restauración de los grupos escultóricos.
¡Qué contraste con las conclusiones de aquel informe, exhaustivo y completo, realizado por un equipo de técnicos altamente cualificados al que hacía referencia Mercedes Gallizo cuando se vio obligada, por la presión mediática, a intentar explicar por qué se demolería Carabanchel en unos días y que, según contaba la Secretaria General (ya que el informe no fue nunca hecho público), concluía que “…las condiciones de estabilidad de la cúpula de Carabanchel están seriamente comprometidas, entendiendo que a nuestro leal saber y entender, no es conveniente acometer actuación alguna de apuntalamiento o reparación.”. Parece claro que Carabanchel no merecía el chorreo de euros que van a gastar en Cuelgamuros.
  
5. Un lugar para la memoria de todas la víctimas.
Párrafo final
Pero la Comisión ni puede ni debe olvidar que en este conjunto monumental se encuentran inhumados los restos de más de treinta mil españoles, de distintas ideologías y territorios, muertos por causa de la Guerra Civil y que merecen nuestro recuerdo y respeto. Por eso la Comisión ha preferido seguir el espíritu de la orden ministerial que la creó y hacer propuestas positivas que hagan del Valle de los Caídos un lugar de memorias compartidas.
Y los miles y miles de españoles que sufrieron años de represión en la histórica cárcel madrileña, ¿no merecen su recuerdo y su respeto? ¿Por qué no hubo ninguna propuesta positiva hacia Carabanchel?
  
6. La memoria de las víctimas supone un progreso moral en la convivencia.
…la memoria del pasado, si es memoria de las víctimas, supone un progreso moral en la convivencia. Esa memoria es, en efecto, justicia en el sentido de que recordarlas es hacer presente la injusticia que se cometió con ellas…
Sólo hace falta darse una vuelta por el estercolero de Carabanchel para comprobar el olvido al que han condenado la memoria de quienes allí estuvieron presos.
  
9. Explicar y no destruir. Esta construcción almacena sufrimiento y sangre. Por eso y aunque sólo fuera por eso, es máximamente respetable y debe mantenerse.
Por eso y aunque sólo fuera por eso, Carabanchel debería haber seguido en pie
  
11. El conjunto de la Basílica.  La idea matriz que se ha ido conformando en el seno de la Comisión es la de conservar y explicar…
Conservar y explicar. ¿Algún día conseguiremos que alguien nos explique por qué no se conservó la cúpula de Carabanchel?
  
16. Actuaciones en la explanada delantera. La idea de resignificar el conjunto mediante la conservación y adecuada explicación del mismo se debería complementar con una potente intervención en la explanada delantera a la Basílica. Esta es, por su localización, extensión y visibilidad, el lugar adecuado para inscribir los nombres de todos los allí enterrados y el de los presos que construyeron el conjunto…
En Carabanchel, según el Proyecto de Reforma aprobado por el Gobierno, basta con “una sencilla placa debe simbolizar nuestro recuerdo y homenaje a quienes tanto dieron para que, todos, alcanzásemos finalmente la condición de ciudadanos negada, también a todos, por tanto tiempo”. 
  
21. Necesidad de los más amplios consensos. […] Al buen criterio del Gobierno le corresponde valorar la conveniencia y oportunidad de asumir estas Recomendaciones, gestionar los tiempos de su eventual ejecución y, sobre todo, lograr los más amplios consensos sociales y políticos: sin estos acuerdos, estas Recomendaciones que proponemos serán inviables.
“…sobre todo, lograr los más amplios consensos sociales y políticos”. Sin embargo, la demolición de Carabanchel constituyó uno de los ejemplos más claros de soberbia y desprecio de un gobierno hacia la ciudadanía, rechazando cualquier intento de diálogo.
  
22. Detener su deterioro. Se deben tomar medidas para detener el creciente deterioro de todo el conjunto del Valle de los Caídos…
El contraste con el abandono a que se sometió la prisión, consintiendo, cuando no favoreciendo, su desmantelamiento y degradación, para luego esgrimir esa destrucción como justificación del derribo, es flagrante.
  
24. Una resignificación integral.
Toda la actuación en la explanada deber realizarse mediante un concurso público internacional, cuyas bases deberían ser fijadas por una Comisión de profesionales seleccionadas a tal fin.
Como decíamos antes, en Carabanchel ya han decidido que una sencilla placa sea el único hito memorial.
  
26. El Centro de Interpretación. El conjunto monumental del Valle de los Caídos exige una fuerte tarea de explicación de su sentido original por la dictadura y el que tiene en el marco de nuestra democracia. […]
a) Su creación deberá responder al deseo de mostrar a los visitantes cuál fue el origen del proyecto de construcción […] Habrá que insistir de manera muy especial en la presencia de presos republicanos en las diferentes etapas de su ejecución […] Se tendría que explicar la simbología del conjunto […] dicho Centro debería contener el registro con la identificación de todos los enterrados así como de las biografías de que se disponga […]
b) Esta explicación debe ser el resultado de una investigación llevada a cabo por especialistas sobre el tema y debería explicitarse además en una Exposición permanente resultado de una investigación que es urgente […]
c) En esta exposición se tendrá que abordar todo lo relativo a la historia del Valle de los Caídos, desde su creación hasta la actualidad, exponiendo los temas con objetividad y rigor mediante todo tipo de documentos
d) El Centro de interpretación debería se un edificio construido ex profeso fuera del recinto de la Basílica y del Monasterio […]
e) El Centro de Interpretación dispondrá de los recursos necesarios para la mejor comprensión del memorial.
f) El Centro de Interpretación podría asimismo albergar un espacio para exposiciones temporales, una sala de proyecciones y pequeñas salas para organizar talleres y actividades didácticas.
¿Os imagináis ese Centro de Interpretación, relativo a Carabanchel, en la cúpula y en una de sus impresionantes galerías rehabilitadas? 
Para llorar.
En cambio, eso sí, reubicarán los actuales e inaccesibles Archivo y Biblioteca Penitenciarios de la calle Alcalá en uno de los edificios del campus carcelario que pretenden construir, cambiando su nombre por el pomposo de “Centro de Estudios e Investigación de la Memoria Democrática Penitenciaria” cuyo acceso ya se ha decidido que seguirá siendo totalmente restringido ya que su fin será …facilitar la labor de historiadores y entidades especializadas”.

En resumen, difícilmente se podrían condensar en un documento unas propuestas cuya ejecución constituirían el mayor ejemplo del doble rasero discriminatorio que sufrió y sufre el Lugar de Memoria de Carabanchel.

En este país, la tibia Memoria Histórica oficial sigue diferenciando entre "Caballeros Mutilados y putos cojos"